Jerez

Su extensión   es de 60 kilómetros cuadrados aproximadamente.

Colinda al norte con el municipio de Yupiltepeque y Atescatempa, al este y al sur con la República de El Salvador y al oeste con el municipio de Zapotitlán. El municipio de Jerez se encuentra  a 49 kilómetros de distancia de la cabecera departamental.

Se encuentra una aduana para el paso de las personas que se dirigen a la hermana República de El Salvador; a un kilómetro de distancia se encuentra el imponente Volcán de Chingo.  Antiguamente este municipio se conocía con el nombre de Chingo, que por Acuerdo Gubernativo del 5 de octubre de 1,892 cambió su nombre por el de Jerez.  La cabecera municipal está aproximadamente a 700 metros sobre el nivel del mar; este municipio con  2 aldeas y 5 caseríos, Jerez no cuenta con ningún caserío. La aldea más importante es la de Esmeralda.  Entre sus accidentes geográficos encontramos: El Volcán de Chingo, Cerro Alto, Montaña El Pinal, Montaña El Limbo, Río San Lorenzo, Río Grande ó Hueviapa, a este río se le conoce también con el nombre de Pampe ó Chalchuapa; Río Jerez, Río Los Cangrejos, Río Estanzuela, Río Esmeralda, Riachuelo El Chaparrón, Riachuelo Los Olmos, Quebrada Ojo de Agua, Quebrada El Vertiente, Quebrada Los Camarones.

En el  cementerio viejo de Jerez fueron localizados hace varios años los restos del Caballero Cadete, Sargento Segundo “Adolfo Venancio Hall Ramírez” quien fue ascendido a Coronel en el propio campo de batalla por su valentía, quien fuera asesinado en los Campos de Chalchuapa y sus restos depositados en este cementerio.   Este municipio cuenta con edificios importantes, tales como la Municipalidad, la Iglesia Católica, La Escuela Urbana, en este municipio hay escuelas de Preprimaria, Primaria y un Instituto por Cooperativa. La Aldea Esmeralda,  cuenta con los siguientes caseríos: El Saral y El Pinal.  La Aldea Escarbaderos con sus caseríos: El Resgate, San José Hueviapa y Camarones.

En este municipio se encuentra el Volcán de Chingo, en la falda sur existe una gruta conocida con el nombre de “Cueva del Partideño”, donde  se escondían hace algunos años unos ladrones, cuyo jefe se apodaba  “El Partideño”. Las correrías de estos bandidos se extendían a casi todos los pueblos de este departamento de Jutiapa, hasta que poco antes de la Independencia fue descubierto este refugio, donde según la leyenda, se encontraron ricos tesoros. Las anécdotas y los crímenes de estos bandidos fueron bastantes, según la afirmación de los vecinos.

Foto de Marco Tulio