Colom reprobado por mayoria

La palabra “política” para algunos jóvenes suele ser nauseabunda, sin embargo, no saben que son políticos por naturaleza, aunque no quieran son políticos por el solo hecho de respirar. Por eso es que muchos jóvenes se dedican solo a repetir como loros lo que leen o escuchan en los medios. Aparentan que les gusta o por lo menos que les interesa la política pero en realidad no saben nada, utilizan las redes sociales solo para criticar.Sus comentarios los hacen sin ningún sustento ni análisis, principalmente cuando de coyuntura nacional se trata. Tampoco proponen, tampoco sugieren, en fin, quedan en ridículo principalmente sí opinan de historia.

No es que me esté oponiendo a que los jóvenes no opinen, al contrario, escribo esto para que seamos más críticos y nos informemos más. Es preocupante que incluso estudiantes universitarios tengan dificultades para conceptualizar los temas políticos por no decir los temas que afectan a nuestra nación. Les ganan los sentimientos si hablamos de pobreza o desnutrición.

La problemática tiene que ver primero con los hábitos de lectura, que por cierto, los guatemaltecos carecemos enormemente. Para comenzar a los muchos jóvenes no les gusta leer y si leen los periódicos, les interesan la farándula o el deporte. Pero mucho tiene que ver el proceso educativo, que no facilita el desarrollo de herramientas de abstracción. El sistema lamentablemente así lo diseñaron.

Me da risa que hay muchos padres de familia que gastan miles de quetzales “educando” a sus hijos en colegios de “prestigio”. En realidad, como que hay una tendencia en el sistema educativo a no conectar la política con la vida cotidiana, a tener una visión individualista de los temas sociales y a vincular la política sólo con la corrupción. Los jóvenes probablemente sienten que la información sobre temas políticos no tiene utilidad en sus vidas.

Los jóvenes representan el 75% de la población en Guatemala y eso lo saben quienes controlan el país económica e ideológicamente. Sus políticas están dirigidas única y exclusivamente al consumo irracional. Aquí nunca se habla de juventud se habla de “los jóvenes”, precisamente porque entre una y otra palabra existe mucha diferencia. Para el Estado y para el empresariado el joven no es prioridad, al contrario, se le ha criminalizado, día a día es víctima y victimario. Así como vamos a entender de política.


Publicado por JAVIER SAMAYOA el 12/27/2011 07:31:00 PM

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